Una gotera casi nunca está donde aparece la mancha
Es el error más caro que vemos. El agua entra por un punto de la cubierta, corre por el tablero o por una vigueta, y cae dos o tres metros más allá. Quien repara el tejado justo encima de la mancha suele estar arreglando una zona que estaba perfectamente.
Nosotros empezamos por una inspección de cubierta completa, y revisamos por orden los puntos donde de verdad falla:
- Limahoyas. El encuentro en valle entre dos faldones. Es el punto que más agua concentra y donde más veces encontramos la entrada.
- Encuentros con chimeneas y paramentos verticales. Si no llevan babero metálico y solape suficiente, entran seguro.
- Cumbrera y limatesas. Piezas sueltas o mortero cuarteado por dilatación.
- Tejas rotas o desplazadas por viento o por pisadas de antenistas.
- Canalones desbordados u obstruidos por hoja, que devuelven el agua bajo el alero.
- Claraboyas y ventanas de tejado con junta envejecida.
Con eso le decimos qué falla, qué se puede reparar y qué está agotado. Si la cubierta tiene arreglo puntual, se lo diremos: no vendemos una cubierta nueva a quien necesita cuatro tejas y un babero.
Tipos de cubierta que hacemos
Teja cerámica o de hormigón. Lo tradicional en la vivienda asturiana. Cuando renovamos una cubierta de teja siempre colocamos impermeabilización bajo teja: una lámina transpirable sobre el tablero que actúa de segunda barrera. Es lo que evita que una teja desplazada por una galerna se convierta en una gotera en el salón. Añade poco al presupuesto y multiplica la vida de la cubierta.
Panel sándwich. Chapa exterior, núcleo aislante y acabado interior en una sola pieza. Es la solución que mejor funciona en naves, garajes, cubiertas de casas de aldea y buhardillas que se quieren habitar, porque aísla y cierra en la misma operación. Lo hay con acabado imitación teja para cumplir con la normativa estética de algunos concejos.
Cubierta plana y terrazas. Impermeabilización con lámina asfáltica de doble capa o poliurea proyectada, resolviendo bien los petos, los sumideros y los encuentros, que es donde falla el 90 % de las azoteas.
Pizarra. Muy presente en el occidente asturiano. Trabajo artesanal, caro y duradero, con solape y clavado específicos.
Casas de piedra y de pueblo. Recuperamos la teja original sana, revisamos y tratamos la estructura de castaño o roble y colocamos aislamiento bajo teja. Es la primera partida de cualquier rehabilitación de una casa de piedra.
Canalones y bajantes. Sustituimos canalón de zinc, aluminio lacado o PVC. En zonas con arbolado recomendamos siempre malla antihoja: cuesta poco y evita la mitad de los desbordamientos.
Aislar la cubierta mientras está abierta
Si va a renovar el tejado, es el único momento razonable para aislarlo. Por una cubierta sin aislar se escapa en torno al 30 % del calor de una vivienda, y en el clima asturiano eso se paga todos los inviernos. Con el tejado desmontado, colocar un aislante sobre el forjado o entre cabios encarece la obra en una fracción de lo que costaría hacerlo después por dentro, rompiendo techos y perdiendo altura.
Trabajamos con lana mineral, poliuretano proyectado y paneles rígidos según el caso. Además de la factura de calefacción, el efecto que más notan nuestros clientes es otro: desaparece la condensación en las habitaciones bajo cubierta, que es la causa habitual del moho en las buhardillas del norte.
Si la vivienda va a reformarse entera, tiene sentido encajar la cubierta dentro de una reforma integral y aprovechar el andamio también para la fachada.
Seguridad, seguro y comunidades
El trabajo en cubierta es trabajo en altura y no admite improvisación. Montamos línea de vida o andamio homologado según la obra, con arnés y punto de anclaje, y contamos con seguro de responsabilidad civil en vigor. Le entregamos copia del seguro con el presupuesto si lo pide, algo que las comunidades de propietarios agradecen y que conviene exigir a cualquier empresa que suba a un tejado.
Para comunidades preparamos informe del estado de la cubierta con fotografías y presupuesto por capítulos, listo para llevar a junta y para presentar al seguro del edificio cuando el daño es por temporal. En muchos casos parte de la reparación entra por la póliza de la comunidad y merece la pena tramitarlo antes de asumir el gasto entero.